HOMENAJES

Premio Fundación Amigos del Prado

En reconocimiento de todos aquellos que han contribuído al mejor conocimiento del arte

Con el objetivo de reconocer la labor desarrollada por quienes dedican su esfuerzo diario a la difusión y la preservación de nuestro patrimonio cultural, la Fundación instituye en 2003 el Premio Fundación Amigos del Museo del Prado. Con este galardón se quiere dar a conocer al público general la trayectoria y las aportaciones de hombres y mujeres que, de muy diversos modos, contribuyen al mejor entendimiento de la Historia del Arte y más concretamente de las colecciones del Prado, logrando con ello su acercamiento a la sociedad.
 

La creación de los correspondientes objetos conmemorativos se encarga a Blanca Muñoz, una de las artistas más destacadas del arte español. Su obra está presente en la colección del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, en el Banco de España y en la Calcografía Nacional, entre otros museos y colecciones públicas.

Gorguera del Prado

Gorguera del Prado

Autor: Blanca Muñoz
Año: 2011
Técnica: gofrado en goma espuma y varillas de acero inoxidable
Medidas: 6 x 22,5 x 19cm.
Justificación de la tirada: edición de 25 ejemplares (15 en arábigo, 10 en venales).

Las gorgueras, esos espectaculares cuellos ornamentados tan de moda en el siglo XVI y XVII, constituían un llamativo reclamo de radiante luminosidad en medio del severo traje negro y servían como separación marcada entre la espiritual cabeza y el resto del cuerpo. Así, esta escultura anclada en una estructura metálica, binomio entre la luz y lo curvilíneo, forma un dibujo en el espacio a modo de pedestal para sostener una cabeza aureolada.
Alrededores del sol

Alrededores del sol

Autor: Blanca Muñoz
Año: 2003
Técnica: gofrado en goma espuma y varillas de acero inoxidable
Medidas: 8´9 x 32 x 22 cm.
Justificación de la tirada: edición de 25 ejemplares (15 en arábigo, 10 en venales).

Envolviendo nuestro sistema solar se hallan múltiples estrellas en tan sólo veinte años luz de distancia. La artista Blanca Muñoz lleva esta idea espacial a pequeña escala, escogiendo las más brillantes y, situándose entonces en nuestro sol, comienza por lanzar radialmente hilos de luz que alcanzan desde Próxima Centauri hasta Altair.