En memoria de Eduardo Arroyo

La obra de Arroyo comenzó inspirándose en el Museo del Prado, cuando este lugar era ese “islote de excepción” en el mediocre y represivo Madrid de su juventud, y, treinta años después, veinte de los cuales transcurrieron en el exilio, el Museo del Prado volvió a inspirarle a realizar los grabados que forman parte de esta exposición y ha continuado presente a lo largo de toda su trayectoria artística y también vital, porque, como él mismo ha dicho, pasara lo que pasase, “la pintura está aquí, para siempre... nada, nadie, ni nunca podrá sepultarla. No hay sepultura posible para la pintura”. Palabras de esperanza que, en definitiva, podemos interpretar, parodiando términos caros al propio Arroyo, como “mientras haya pintura habrá una posibilidad de modificar la realidad, de modificarnos, de sentirnos vivos...”.



 

OBITUARIO

Dentro del variopinto elenco de artistas españoles que he tenido el privilegio de frecuentar, no hubo ninguno que se pareciese a Eduardo Arroyo. [...]

Trasladado a París a fines de los cincuenta, al comienzo de la siguiente década este entonces escritor y caricaturista se había convertido en una de las más importantes firmas de la Nueva Figuración de Francia, a la sazón, junto al pop británico, la tendencia más fértil de arte de vanguardia de Europa occidental. El radicalismo visceral de Arroyo le llevó a militar en el frente ultraizquierdista del Mayo del 68, que interpretó con la gloriosa desmesura jocunda propia de su carácter, siempre una cabeza por delante de todo. Luego, las aguas se amansaron, pero sin pérdida de ese brío personal embriagador. En estos últimos años, cosechó la admiración nacional e internacional que merecía su talento, como se acreditó en las muestras retrospectivas que se sucedieron por los principales centros artísticos europeos.

Cuando, hace un par de años, asomó su faz siniestra el peligro mortal que a todos nos asedia, Arroyo supo plantar cara a la Parca, sobreviviéndose con el mismo entusiasmo y determinación con que hacia todo. Estaba superdotado para la generosidad, que desplegó en una obra polifacética como creador plástico, escritor, dramaturgo, escenógrafo... pero, sobre todo, desbordándose en el don de la amistad. A quienes tuvimos el privilegio de gozar de ella, su muerte no solo nos deja desolados por su ausencia, sino que sentimos que algo nuestro muy hondo se muere con él. Aunque este estar arrebatado de mí mismo me compensa cuando siento que de este modo le sigo acompañando.

Francisco Calvo Serraller
Extracto de Genio de la creación y de la generosidad, El País

 
 

CURRÍCULUM

Nacido en Madrid, estudia Periodismo y, dada su oposición al régimen franquista, en 1958, se traslada a París, de donde no regresará hasta la muerte del caudillo. Pintor, caricaturista, escritor, escultor, escenógrafo, ilustrador… su labor comprende las más variadas disciplinas artísticas.

Su vinculación y admiración al Museo del Prado queda patente en su personal guía Al pie del cañón (2011) y en la muestra Eduardo Arroyo. El Cordero Místico (2012), en la que se exhiben 21 dibujos que recrean los paneles de este políptico, 30 materiales preparatorios y 3 piezas del artista en torno a La Fuente de la Gracia, obra también basada en el Políptico de Gante, de la escuela de Jan van Eyck.

Su obra se encuentra en los más destacados museos como el Centre Pompidou de París, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid (MNCARS), MoMA de Nueva York o el MACBA de Barcelona, entre otros.

Participa en numerosas exposiciones en instituciones como el Guggenheim Museum de Nueva York en 1984, MNCARS en 1998, IVAM en 2008, Museo de Bellas Artes de Bilbao en 2017 o Fondation Maeght en París en 2017.

Su trayectoria es reconocida con diversos galardones entre los que cabe destacar el Premio Nacional de Artes Plásticas de España en 1982, Caballero de las Artes y las Letras por el Gobierno de Francia desde 1983 y la Medalla de oro al mérito de las Bellas Artes en 2000.





OBRA GRÁFICA Y EXPOSICIONES CON LA FUNDACIÓN AMIGOS DEL MUSEO DEL PRADO

En 1991 Eduardo Arroyo es invitado, junto con otros 11 artistas, por la Fundación a reflexionar sobre el Prado y plasmar su personal visión del Museo en cuatro obras.

Sus trabajos se muestran en una primera exposición en el Museo del Prado y, en la segunda década del siglo XX, en otras instituciones repartidas por la geografía española.

El Museo del Prado visto por los artistas contemporáneos, Museo del Prado, 1991
Del futuro al pasado. El Museo del Prado visto por los artistas españoles contemporáneos, IVAM, 2012- 2013
El Museo del Prado y los artistas contemporáneos, Fundación Francisco Godia, Barcelona, 2013
Del futuro al pasado. El Museo del Prado visto por los artistas españoles contemporáneos, Museo Esteban Vicente, Segovia, 2013 - 2014
El Museo del Prado y los artistas contemporáneos, Museo de Bellas Artes de Bilbao, 2014-2015
• Feria ARCO, Madrid, 2018


Cleopatra


Retrato del enano Sebastián de Morra nacido en Cadaqués en la 1ª mitad del siglo XX


La criada de Teniers


Vanitas

© Eduardo Arroyo, A+V Agencia de Creadores Visuales, 2018